En el artículo sobre las connotaciones que tiene la palabra aborto, comparábamos esa palabra con una isla. Un lugar inhóspito para el cual no hay mapas ni trayectorias que nos guíen. Simplemente se habla del derecho a ir a visitarla o no. Pocos son los relatos de quienes la visitaron y casi nadie se atrevió a hacer un mapa de ese viaje donde indicar un recorrido de lo que es posible que te encuentres. Si sabes adónde vas y cómo vas y tienes herramientas para afrontarlo lo mejor posible, seguramente tu viaje será más tranquilo. Luego el viaje es el de cada una y cada uno, único y no igual al de nadie. Pero sin mapas es más fácil que te pierdas. Nadie subiría el Everest sin antes informarse y tener muy en cuenta su condición física o las condiciones climáticas con las que se va a encontrar. Afrontar un aborto puede ser a menudo una subida al propio Everest personal, y estaría bien reunir el máximo de información posible para ello.

Abortar supone para cada mujer un reto diferente y esto depende de muchos factores pocas veces tenidos en cuenta.
Estas palabras pretenden ser un faro para navegantes sin brújula.

Etapas del viaje:

LA TOMA DE DECISIONES. Estamos navegando por los mares de la vida y nos quedamos embarazadas sin desearlo. Por lo pronto vas a tener que tomar una decisión. Tomar decisiones es un proceso complicado, pero además esta decisión tiene unas características que la hacen difícil:

  1. Implica a la mujer en su integridad. Es decir, compromete a la mujer en todas sus dimensiones: física, emocional, mental y espiritual. Pero también en su dimensión temporal y relacional con su pareja, con la sociedad y con su situación laboral y económica.
  2. Tiene un fuerte componente ético.
  3. Estamos ante una decisión irreversible: hagas lo que hagas, va a marcar el rumbo del resto de tu vida. Tener un hijo o abortar no es una decisión como comprar un coche y luego lo devuelvo. Es para siempre, en el sentido que es una encrucijada de caminos.
  4. Limitada en el tiempo. Es una decisión que no podemos postergar. Hay que decidir y cuanto antes mejor. Y ya sabemos que las prisas nunca son buenas.
  5. La situación hormonal del cuerpo embarazado:Una mujer embarazada ha iniciado un proceso de cambio físico que le afecta directamente a su sistema emocional. Tomar una decisión tan trascendente en dichas circunstancias no va a ser fácil.

EL ABORTO MÉDICO EN SÍ. Después del tema ético/legal, este es el tema que más preocupa a nivel social. Una vez tomada la decisión de abortar, tendremos que decidir cómo hacerlo y con qué garantías de salud física.   Estas se dan en los países donde el aborto es legal.  No olvidemos aquí la multitud de países donde el aborto es ilegal y donde las mujeres lo realizan en condiciones higiénicas lamentables jugándose la vida en la mayoría de los casos.  Opciones a grandes rasgos: el aborto con medicamentos o químico  y el aborto quirúrgico, este último con anestesia parcial o total. En la toma de decisiones será importante decidir también a qué centro dirigirse y conocer todas las opciones de que disponemos.

EL DUELO. LA LLEGADA A LA ISLA. Y aquí llegamos al tema central  de esta guía. Dependiendo de cómo fue la toma de decisiones y cómo se hizo el aborto luego nos encontraremos en el llamado duelo post aborto.  Un duelo cuya intensidad dependerá de cómo se vivieron las otras dos etapas del camino. Un duelo que, en sí mismo, tendrá todas las etapas típicas de dicho proceso (shock, negación, negociación, ira, tristeza, aceptación…) y que supone recorrer una isla con las emociones más encontradas. Mapa de la isla: la playa del alivio, las ciénagas de la culpa, el bosque de la tristeza, el desierto de la soledad, la cima de los porqués, la fuente de la esperanza…También, como ante todo duelo, habrá tareas a hacer, pasos a realizar: reconocer la pérdida, expresarla y llegar a aceptarla. Con todo, el duelo por aborto tiene sus propias características: a menudo, tanto a nivel individual como social, nos quedamos en la fase de negación, sin reconocer la pérdida y siendo incapaces de expresarla. No sabemos qué nos pasa, qué lloramos ni por qué lloramos…y no lo compartimos con nadie. Eso, lejos de ser una solución, sólo empeora el proceso al estancarlo.

Insisto: dependiendo de cada mujer habrá que hacer un duelo más largo o más corto, pero nadie te libra de transitarlo. Una vez en la isla del duelo, para poder salir de ella habrá que recorrerla y conocerla, suponiendo un viaje de transformación personal. El duelo como viaje iniciático de transformación. De pupa a libélula. Porque sólo volando podemos salir de esta isla.

Este artículo sólo tenía por objetivo presentar el viaje y el mapa. Poco a poco iremos hablando de cada una de sus etapas y estudiando el duelo post aborto con toda su singularidad y complejidad.
Habías pensado alguna vez en todo este viaje que implica el proceso de interrumpir un embarazo? Eras consciente de la etapas que tendrías que afrontar? Y de tu realidad antes, durante y después? Si te fueron útiles estas palabras no olvides dejarnos tus comentarios.

Un saludo, de korazón a korazón

Recibe Las Cartas de esperanza tras un aborto voluntario

Te acompaño en tu proceso de duelo por aborto voluntario.

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