Dicen eso…que una imagen vale más que mil palabras. No sé si será cierto, pero me viene bien para iniciar el post de hoy en el que quiero hablar de verano (el mío), fotografía y aborto voluntario. Hace muchos años un maestro que tuve, de esos que merecen el titulo de maestros porque te cambian la vida, me aconsejó en aquellos ya lejanos claustros donde estudiaba filosofía: “relaciona siempre, Eva, cosas distintas…y cuanto más distintas y dispares mejor…porque de la relación crearás riqueza”. Esas palabras guían hoy este artículo.

Con el verano llega a mi cabeza o será a mi alma una especie de desforestación del pensamiento. Con el calor me cuesta pensar, reflexionar…y el exceso de vida me desnuda de palabras. La falta de soledad también. Pues yo, para escribir, necesito soledad y tiempo, o la ilusión de que tengo mucho tiempo…Y de todo eso carezco en verano. Así que me voy quedando sin vocablos, al mismo ritmo que aumentan las imágenes en mi vida. Ya me di cuenta el verano pasado: agosto fue el mes que más fotografías saqué. 

Ecuación: a menos palabras, más imágenes.

Soy una persona por naturaleza intensa. Necesito expresarme. La vida me impacta y tiene que salir de algún modo. Normalmente es la palabra…pero a falta de las condiciones que la hacen posible, utilizo la imagen. Soy fotógrafa aficionada, con mucha mirada y poca técnica. Así que este año participé en el reto de Rebeca López Noval de #agostoen31clicks donde cada día nos compartía un tema que debíamos fotografiar. Podéis ver las fotos en Instagram y mis fotos en mi usuario personal de dicha red social @evapuigs.

El caso es que venía preguntándome qué podía ofreceros estos días a las que me seguís y de repente pensé en aquello que aprendí de la fotografía en general (y del reto en particular) que se puede aplicar a la IVE. Fotografía y aborto voluntario? Vamos a ello:

  1. Existen mil perspectivas sobre un mismo tema. Es increíble cómo a veces, de un tema tan sencillo como puedan ser unas gafas…salen mil fotos distintas. Incluso unas mismas gafas tienen mil maneras de ser fotografIadas. Y todo depende de tu mirada. Con la IVE siempre nos parece todo en blanco y en negro, cuando hay mil perspectivas que pueden ser tenidas en cuenta. Mil, como la fotografía. Y que todo es cuestión de profundidad de mirada. Y de encontrar la tuya propia respecto al tema una vez te has quitado la venda de los prejuicios.
  2.  Una foto contine muchas fotos. En el (precioso) proceso de edición, una foto puede contener muchas otras, dependiendo del reencuadre. Os pondré un ejemplo:

Lo mismo con la IVE: Existe la historia general de cada mujer, pero según la reencuadremos, según pongamos la mirada, se abrirán nuevos temas o perspectivas: la autoestima, la maternidad (tu miedo a la maternidad, tu relación con tu madre…tu visón o experiencia de la maternidad…), las heridas de rechazo y abandono, sanar a tu niña interior… Como digo siempre, cuando el aborto voluntario duele, no es sólo el aborto voluntario, sino que toca temas más profundos e interconectados


3. El atuorretrato como terapia. Llama la atención durante el reto, como a tantas personas, en especial mujeres, les cuesta ponerse delante de la cámara. No se trata de más o menos belleza, sino de estar bien con una misma. de autoestima. En ese sentido se puede utiilizar el autorretrato (que no el selfie) para trabajar cómo nos vemos o cómo nos sentimos. El aborto voluntario acostumbra a dinamitar una autoestima que normalmente antes ya estaba baja.  Llevaría todo un curso para explicaros cómo trabajar una visión amorosa sobre nosotras mismas a través de al fotografía (Rebeca saca hacia la primavera un curso que se titula “I love me” que va en esa línea y es muy recomendable) pero os propongo ahora algunos ejercicios:

  • Hazte una foto (con el móvil también se puede, utiliza un trípode si puedes , en los chinos venden por 3€) donde quieras expresar la emoción que sientes: tristeza, rabia, enfado…Ya el mero hecho de hacer esto, de expresar esa emoción delante de la cámara puede ser catártico. Luego obsérvala, mira cómo te sientes, cómo te ves…qué despierta en ti esa imagen.

Angustia

Tristeza

Autocuidado y autoestima

  • Hazte una foto que exprese para ti algo bello (un paisaje, una emoción que creas poder recrear…) y cuélgala cerca o llévala siempre contigo, para que sólo con verla te llenes de paz. 
  • Recupera una foto de tu niñez. Observa a esa niña. Dialoga con ella. Sigue ella aquí? Qué te dice? Hazte un autorretrato con esa foto..

Todo esto son simples sugerencias.

Se trata de jugar, de permitirte experimentar…desde múltiples sensaciones.

4. Las fotos que nos recuerdan esos momentos. A veces tenemos alguna foto de los días en que estuvimos entre dudas, teniendo que decidir entre dos caminos imposibles. A veces tenemos alguna eco de aquellos momentos. He conocido a mujeres que cuidaron de esa eco como si fuera un tesoro y otras que la tiraron justo después de la IVE médica, en un intento de olvido. Es un tema delicado que yo trato en los acompañamientos, y que daría para todo un post o un vídeo. Aquí sólo quería señalar que a veces, tener un recuerdo fotográfico de ese momento, aunque pueda parecer contradictorio, ayuda (solo ayuda cuando ya somos capaces de mirar hacia atrás en paz y con amor)

En definitiva, la fotografía como educación de la mirada y la fotografía como terapia nos puede ayudar a transitar nuestros procesos de IVE. Lo habías pensado alguna vez?  Yo no, hasta que me decidí a escribir este artículo

Recibe Las Cartas de esperanza tras un aborto voluntario

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